Horarios de Misa
Sábados: 20 hs.
Domingos: 10 hs. Misa para niños, y 20 hs.
Confesiones: después de Misa.
Bautismos: segundo y cuarto domingo de cada mes.
Secretaría Parroquial
Jueves: 18.30 a 20 hs.
Sábados: 18.30a 20 hs.
Domingos: 11 a 12 hs.
CARITAS
Martes de 14 a 18 hs.

Nuestro Párroco
jueves, 17 de septiembre de 2009
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Y vos, ¿quién decís que soy?

lunes, 14 de septiembre de 2009
Exaltación de la Santa Cruz
La cruz es la gloria y exaltación de Cristo De los sermones de san Andrés de Creta, obispo
Por la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz. Celebramos hoy la fiesta de la cruz y, junto con el Crucificado, nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz. Quien posee la cruz posee un tesoro. Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a Aquél que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.
Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado. Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño. Si no hubiese sido clavado, las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo, no hubiese sido rasgado el documento en que constaba la deuda contraída por nuestros pecados, no hubiéramos sido declarados libres, no disfrutaríamos del árbol de la vida, el paraíso continuaría cerrado. Sin la cruz, no hubiera sido derrotada la muerte, ni despojado el lugar de los muertos.
Por esto, la cruz es cosa grande y preciosa. Grande, porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación. Preciosa, porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo, porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte. En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.
La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante, de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros. El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él, y pronto lo glorificará. Y también: Padre, glorifícame con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese. Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo», palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.
También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice: Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.
Oración
Señor, Dios nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de tu Hijo, muerto en la cruz, concédenos, te rogamos, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de la redención. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Homilía Dominical
24º Domingo del Tiempo OrdinarioLecturas
Is 50, 5-9a
St 2, 14-18
Mc 7, 27-35
El Evangelio proclamado es un ejemplo del método que utilizaba Jesús cuando tenía que explicar algún tema difícil a sus discípulos. El tema difícil es la cruz, la renuncia, la muerte. La Palabra de Dios nos invita a encontrar la grandeza del Señor en toda nuestra vida, aunque a veces resulte difícil encontrar esta grandeza en la cruz.
Cuando Jesús habla del tema, lo hace para revelar el amor de Dios hasta el extremo. Por su entrega hasta las últimas consecuencias, también el dolor y el sufrimiento son una oportunidad para amar más, a Él y a los hermanos. El mensaje de la cruz no es "sufrí" sino "amá hasta el extremo". No vivas para vos mismo, encerrado en tus propios intereses, no hagas de tu propio yo el centro del mundo, no creas que podés salvarte solo: "el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que la entregue por mí la salvará."
Y el método de Jesús para llevar a los discípulos a esta sabiduría aparece claro en los primeros versículos. Jesús no impone una respuesta, sino que suscita una pregunta. ¿Quién dice la gente que soy yo? Interroga sobre la realidad, sobre lo que dice la gente común, sobre las opiniones y esperanzas del pueblo.
Ayuda saber que en aquel momento el pueblo de Israel -sometido al imperio romano- vivía un momento de gran inquietud religiosa, cultural y política. Todos esperaban que sucediera algo distinto a lo que vivían todos los días. Esperaban la liberación. Querían un líder que los rescatara de la opresión. Es decir, anhelaban al Mesías prometido.
Pero el mesianismo de aquel entonces era un mesianismo político, basado en estrategias de poder, en la fuerza y en el esplendor humanos. La respuesta de la gente sobre Jesús -"sos Juan el Bautista, sos Elías o un profeta"- revela que el pueblo no veía en Cristo esas actitudes. La persona y enseñanza del Señor no tenían nada que ver con esa salvación esplendorosa. El mesianismo de Jesús se realiza en la entrega de amor por nosotros. En la humildad, en la mansedumbre, en la misericordia.
Tampoco los discípulos lo entendieron tan rápido. ¡Ellos también pensaban como la gente de su época! ¡Ellos también estaban ilusionados con una salvación humana! El mismo Pedro tiene que ser corregido por Jesús cuando quiere apartarlo de la cruz. La respuesta de Jesús a Pedro es una invitación constante a que toda la Iglesia ponga su confianza en el Evangelio y no solamente en estrategias humanas, políticas o de cualquier tipo.
Evangelio Ilustrado
San Juan Crisóstomo
Educado por su madre, santa Antusa, Juan, quien nació en Antioquía probablemente en el año 349, en sus años juveniles llevó una vida monástica en su propia casa.
El sobrenombre de Crisóstomo, es decir "pico de oro", le fue dado a Juan por los bizantinos en el siglo VI, debido a la elocuencia de su expresión.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Encuentro Arquidiocesano de Catequistas
Este domingo 13 de septiembre, de 8.30 a 17 hs., se realizará el quinto Encuentro Arquidiocesano de Catequistas, en el gimnasio del colegio Nuestra Señora de Lourdes, ubicado en Agustín Delgado 3870.
“La actividad está destinada a todos los catequistas de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz que trabajan en el acompañamiento de la fe en el camino de la iniciación cristiana a adultos, jóvenes, adolescentes, jóvenes, familias y personas con capacidades diferentes”, consignó el padre Hugo Dalla Fontana, director de la Junta Arquidiocesana de Catequesis.
La actividad es organizada por la Junta Nacional de Catequesis, bajo el lema: “Catequistas formadores de discípulos misioneros”.
FORTALECIMIENTO
“Este encuentro es muy importante porque reúne a los catequistas que constituyen una de las mayores fuerzas evangelizadoras de la Iglesia. Su tarea es la de acompañar los procesos de fe de aquellos que aún no han sido iniciados como cristianos católicos, para que se inserten vivamente en el misterio de Jesucristo y participen activamente en la comunidad eclesial que es origen, camino y meta de la catequesis”, explicó el sacerdote.
“La catequesis contribuye al fortalecimiento interno de la comunidad eclesial y a su expansión misionera".
“Cada año se abordan diferentes temáticas que contribuyen a la formación de los catequistas, brindándoles elementos para su tarea pastoral. A la vez, es una ocasión propicia para que catequistas de diferentes modalidades (catequesis familiar, para bautismos, catequesis para adultos, jóvenes, adolescentes, niños, personas con capacidades diferentes, en riesgo, etc.) y procedentes de distintos lugares (las ciudades y el campo) puedan compartir experiencias, encontrarse, conocerse y crecer”, detalló.
“Todos los catequistas están invitados a participar del encuentro, en el que contaremos con la presencia de nuestro Pastor, Mons. José María Arancedo, quien presidirá la Eucaristía para culminar el mismo. ".
Asumir las carencias y el dolor del hermano
Como todos los años la Iglesia nos invita, en el segundo domingo de Septiembre, a participar de la Colecta Más por Menos, que tiene por finalidad despertar nuestra solidaridad hacia quienes menos tienen. Esto nos habla de comunión, es decir, el otro, aunque no lo conozca, no es un extraño,. Es alguien, es una persona, y desde la fe es mi hermano. Creo que esta Colecta tiene un profundo sentido de ayuda, pero sobre todo de docencia, que nos eleva moral y espiritualmente.
No damos sólo cosas, en este caso dinero, sino que asumimos en la medida de nuestras posibilidades las carencias y el dolor de mi hermano.
Este gesto quiebra y transforma en el corazón del hombre, los límites de una actitud individualista que nos encierra en nosotros mismos. La caridad, en cuanto nos abre al otro, nos sana y libera.
A la Colecta de este año la haremos bajo el lema: “Más solidaridad por Menos exclusión”. No es el momento a ponernos a discutir sobre los índices de pobreza en nuestro país, sabemos que la pobreza existe y está muy cerca de nosotros, casi diría que no necesitamos de estadísticas, sólo tenemos que caminar y abrir los ojos. En un sentido diría que no existe la pobreza, existen pobres que tienen un rostro y nos dirigen su mirada. La pobreza puede ser un tema ético y político, que podemos abordar desde diversos enfoques, pero el pobre siempre será un tema evangélico. Por ello, para la Iglesia, la cercanía con el pobre no es una estrategia o un sentimiento ocasional, sino un acto de fidelidad a Jesucristo. Él tuvo preferencia por los pobres. Una Iglesia que no asuma y comprometa su voz y su acción al servicio del pobre, no es un signo claro de la presencia de Jesucristo.
Frente a esta realidad de la pobreza no podemos quedarnos en una actitud de conocimiento y de explicación del hecho, sino que debemos asumir un protagonismo que nos permita mitigar sus efectos y devolver la esperanza a tantos hermanos nuestros que hoy son víctimas de este flagelo. Esta expresión la usó el Santo Padre en la carta que nos enviara motivando la participación en esta colecta. Él nos decía que debemos superar “el flagelo de la pobreza”. Sabemos que la pobreza, desgraciadamente, engendra más pobreza y esto lleva a la marginalidad. Se dice con fundamento estadístico, que la mayoría de los argentinos no logró superar las condiciones de vida de sus padres. Este país es nuestra querida Patria, a la que le debemos lo mejor de nosotros para elevar el nivel de vida de todos sus hijos.
La fuerza del lema está en acrecentar la solidaridad, que tiene que ver tanto con la justicia como con la caridad. La caridad no suple a la justicia, por ello hay un deber insoslayable de la sociedad política frente a la pobreza, la caridad, les decía, perfecciona a la justicia porque para ella no es sólo distribuir equitativamente los bienes, sino elevar a esa persona en su dignidad plena de hijo de Dios. Con cuánta alegría y gratitud la gente recibe la ayuda de la Colecta Más por Menos, porque ven en ella un gesto de solidaridad y de amor, que les permite superar no sólo las condiciones de exclusión sino recuperar la esperanza. Cada año esta Colecta se convierte en un gesto creciente de presencia de los argentinos junto al dolor de la pobreza, y en la promoción de diversos proyectos que elevan la condición de vida de nuestros hermanos.
Invitándolos a ser generosos en esta nueva edición de la Colecta de Más por Menos, les hago llegar junto a mi afecto y oración, mi bendición de Padre y amigo.
Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz
viernes, 11 de septiembre de 2009
Los obispos convocan a la solidaridad
Varios obispos convocaron a ser generosos con la cuadragésima colecta anual Más por Menos que, organizada por la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas, está prevista para los días 12 y 13 de setiembre, con el lema “Más solidaridad por menos exclusión”.
El objetivo de la campaña es crear una mayor cultura solidaria, sensibilizar acerca de que siempre se puede dar aunque se tenga poco y contribuir de algún modo a que menos gente sea excluida, descartada de la sociedad.
Mensajes de algunos obispos
* Mons. Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján: “En la Argentina hay una profunda inequidad con muchos recursos por un lado y muchas necesidades por el otro. Esta colecta es un gesto que busca que estas dos realidades puedan encontrarse. Más por menos significa brindar auxilio para que la Iglesia pueda llegar a todos con su mensaje de vida y su amor solidario”.
* Mons. Adolfo Uriona, obispo de Añatuya: “Es nuestro más ferviente deseo aportar como Iglesia Católica un ‘granito de arena’ en la lucha contra la exclusión en nuestro país. Es una gran oportunidad que nos regala la Providencia de Dios para expresar lo mejor que llevamos dentro: la solidaridad”.
* Mons. Fernando Maletti, de San Carlos de Bariloche: “Es una respuesta eclesial al clamor de tanta gente que, en silencio o con ruidos, clama por ser incluida no sólo en el ámbito de las respuestas sociales y de promoción humana, sino también en el amplio abanico de lo pastoral. El lema de este año –‘más solidaridad por menos exclusión’- dice mucho: es un llamado a no cerrar los ojos, ni el corazón, ni el bolsillo”.
* Mons. Ricardo Faifer, de Goya: “Cuanto más numerosa sea la red de mujeres y hombres fraternos y solidarios, tanto más será el número de los incluidos en el banquete de la vida digna, y habrá menos víctimas de la exclusión social. Se requiere ampliar los horizontes de la caridad haciéndose cargo del prójimo en necesidad, y responsabilizarse de la obra evangelizadora de la Iglesia que dignifica y plenifica la persona humana”.
* Mons. Marcelo Palentini, de Jujuy: “No basta ‘sentir lástima’ del hermano que sufre, hay que tener ‘entrañas de misericordia' como Jesús que ‘tuvo compasión’ por su pueblo que sufría. Y esto quiere decir ‘sufrir con el otro’, sentir en carne propia el sufrimiento del hermano que no es un número para una estadística, sino una persona con nuestros mismos derechos y con nuestra misma dignidad”.
* Mons. Juan Martínez, de Posadas: “Como cristianos nunca podremos desentendernos de ningún hermano y menos aún de aquellos que están excluidos, presos, tienen hambre, no tienen la posibilidad de trabajar o carecen de un trabajo digno, están enfermos, de los niños pobres y los que padecen la soledad. La clave está en la caridad que es la gran enseñanza que nos deja el Señor. Por eso la solidaridad cristiana no es meramente un gesto altruista, sociológico, estadístico, sino que se fundamenta en la caridad”.
* Mons. Marcelo Martorell, de Puerto Iguazú: “La pobreza material es una realidad que implica muchas exclusiones que siempre terminan menoscabando la dignidad de las personas. Para disminuir la pobreza hacen falta soluciones técnicas, proyectos políticos que busquen las mejores soluciones. Pero sobre todo hace falta más solidaridad. Hacen falta muchos corazones solidarios y generosos, sobre todo en estos momentos en que muchas personas no pueden satisfacer sus necesidades mínimas. Ser solidarios no sólo desde la oración y desde la preocupación, sino desde la generosidad concreta”.
* Mons. Oscar Sarlinga, de Zárate-Campana: “El Señor no se deja ganar en generosidad. Más que una frase, puede ser un programa de vida. Más por Menos constituye un medio eficaz para promover la solidaridad, virtud proveniente de la caridad, al punto que es como la ‘caridad social’ y una manera muy concreta de ‘hacer de nuestra Iglesia una casa y escuela de comunión”.
Los frutos de la colecta se distribuirán entre 25 diócesis muy necesitadas divididas en cinco niveles de prioridad, para construir viviendas por ayuda mutua, microemprendimientos laborales y comedores comunitarios, entre otros proyectos.
jueves, 10 de septiembre de 2009
40º Colecta Anual Más por Menos
Un granito de arena en la lucha contra la exclusión
Tras recordar que esta iniciativa solidaria tuvo como mentor a monseñor Jorge Gottau, primer obispo de Añatuya, consideró que la campaña es “una gran oportunidad que nos regala la Providencia de Dios para expresar lo mejor que llevamos dentro: la solidaridad”.
El prelado aseguró que la exclusión social en el país “nos duele mucho y obliga a preguntarse: ¿cómo es posible que en la Argentina, bendecida por Dios con innumerables recursos, haya, a su vez, tantos excluidos?”, e insistió en que frente a esta situación, la colecta Más por Menos es “un medio eficaz para promover la solidaridad y una manera muy concreta de hacer de nuestra Iglesia una casa y escuela de comunión”.
Monseñor Uriona concluyó “pidiendo que la Virgen mueva los corazones de muchas personas de buena voluntad, con mejores posibilidades económicas, creyentes o no, a fin de que, con su generoso aporte, sean instrumentos de bien para los más necesitados”.
Formas de colaborar
El administrador de la colecta, Luis Porrini, puntualizó que además de la colecta en templos se reciben donaciones mediante depósito o transferencia bancaria (cuenta corriente N 00013892/9, del Banco Santander Río, casa central, CUIT 30-51731290-4, CBU 0720000720000001389290).
También mediante el sistema de débito con tarjetas de crédito (Visa, Mastercard, American Express y Diners); personalmente o por correo, en efectivo o a través de cheques o giros a nombre de la Conferencia Episcopal Argentina, en la sede de la Comisión, Suipacha 1032 (C1008AAV); o en cualquier sucursal de la red Pago Fácil, con la sola presentación del DNI.
El organismo episcopal recordó además que las donaciones son deducibles del impuesto a las Ganancias.
Informes:
TE: (011) 4394-2065
Correo electrónico colectamaspormenos@infovia.com.ar
Página de Internet www.colectamaspormenos.com.ar













