Nuestra Señora de Belén

Horarios de Misa

Jueves: 19.30hs.
Sábados: 20 hs.
Domingos: 10 hs. Misa para niños, y 20 hs.

Confesiones: después de Misa.

Bautismos: segundo y cuarto domingo de cada mes.


Secretaría Parroquial


Jueves: 18.30 a 20 hs.
Sábados: 18.30a 20 hs.
Domingos: 11 a 12 hs.


CARITAS

Martes de 14 a 18 hs.



Nuestro Párroco

Pbro. Daniel Gazze



A todos los que ingresen a esta página:


*** BIENVENIDOS ***

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:: Homilías ::

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lunes, 19 de marzo de 2012

San José, Patrono de la Iglesia Universal

"Del ejemplo de San José llega a todos nosotros una fuerte invitación a desarrollar con fidelidad, sencillez y modestia la tarea que la Providencia nos ha asignado."
Benedicto XVI


"Agua, vino, palabra, luz y pan"
P. Gustavo Leandro Manrique

En la casita de Nazaret cinco cosas fueron importantes en la convivencia de la Sagrada Familia: el agua, el vino, la palabra, la luz y el pan. José fue el responsable del agua, del vino, de la palabra, de la luz y del pan

¡Cuántas veces el buen José habrá recurrido a las historias bíblicas y le habrá mostrado a Jesús cómo Dios Padre se había valido del agua para enseñar el valor y el significado de la vida!

¡Cuántas veces el buen José le habrá enseñado a Jesús el significado del vino para las fiestas, y como los salmos y los profetas asociaban el vino a la alegría y al amor con Dios!

¡Cuántas veces el buen José habrá corregido -una y mil veces- las primeras palabras balbuceadas por Jesús y cómo le habrá enseñado el valor de la palabra dada, veraz, silente, orada, oportuna, tierna, exigente, frente a tanta palabrería vana!

¡Cuántas veces el buen José -encendiendo un candil o una lámpara de aceite- habrá ilustrado lo distinto que es brillar de iluminar, y cómo Dios quiere que iluminemos y no que brillemos!

¡Y cuántas veces habrá José partido en la mesa el pan amasado por María pronunciando la bendición hebraica!

Agua, vino, palabra, luz y pan, que tal vez faltan en nuestras casas.

Agua, vino, palabra, luz y pan, los cinco Misterios luminosos del Rosario que más tarde nosotros, tal vez sin darnos cuenta, al rezarlos, vamos dejando que José sea también para nosotros padre cariñoso y providente, servidor de la vida y de su crecimiento.

¡No dejemos de festejarlo en su día!

domingo, 18 de marzo de 2012

Dios es Amor


En el evangelio de este domingo, Jesús nos habla del amor Dios. El ha venido a revelarnos quién es Dios y cómo actúa: “Dios amó tanto al mundo, nos dice, que entregó a su Hijo único…. no para juzgarlo sino para salvarlo” (Jn 3, 16-17). Jesucristo, que es el camino para conocer a Dios, es el centro y la fuente de nuestra fe. La primera certeza de la fe cristiana es, precisamente, que Dios es amor; la segunda es que este Dios que es Amor nos habló, así nos dice la carta a los Hebreos: “antiguamente, habló a nuestros padres, luego por medio de los profetas…. ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo” (Heb. 1, 1). Esto significa que Jesucristo es la revelación plena de Dios, no tenemos que esperar una nueva revelación. Será tarea del Espíritu Santo, que nos ha sido enviado por el Padre y el Hijo, la de ayudarnos a comprender y a vivir como gracia la obra de Jesucristo. La invocación al Espíritu Santo se convierte en la oración permanente de la Iglesia: ¡Ven Espíritu Santo llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu Amor!

Este amor de Dios manifestado en Jesucristo busca el bien de sus hijos, es expresión de su providencia que: “no abandona la obra de sus manos” (Sal 138, 8). Él no vino para juzgar sino para salvar, nos dice. El juicio tiene algo de condena, esta no es la finalidad de Dios, a lo sumo nos condenamos nosotros: “si preferimos las tinieblas a la luz” (cfr. Jn 3. 19). Tampoco su amor es complaciente o demagógico. Es un amor que busca sanar y elevarnos, es un amor exigente diría. Esta es una característica propia del amor auténtico. Un amor que no exige busca agradar y termina con cierta complicidad y demagogia. Es cierto, también, que una exigencia sin amor termina esclavizando y creando distancias. Cuando la exigencia proviene del amor todo cambia, porque busca nuestro bien. Creo que este es un rasgo del amor de Dios manifestado en Jesucristo. Él me va a exigir, me dirá que sea más generoso, que no piense tanto en mí, que piense más en mis hermanos; que sepa perdonar y no devolver mal por mal. Una lectura así del evangelio, en clave de este amor que Dios me tiene, es el camino más seguro para conocerme, crecer y alcanzar una auténtica felicidad.

Otra característica del amor de Dios es la gratuidad y la creatividad. Ante todo es gratuito, se debe a su iniciativa, es una gracia que tiene por finalidad hacernos partícipes de su misma vida para que lleguemos a ser verdaderamente sus hijos (cfr. CIC. 1996). El amor busca la comunión, acorta distancias. En segundo lugar es creativo, es decir, crea en nosotros una vida nueva. El amor nos enriquece y da sentido a nuestras vidas. Dios no me ama porque soy bueno o tengo muchas condiciones, soy bueno porque él me ama. Este amor de Dios que me enriquece se hizo camino de gracia en Jesucristo. Por ello el encuentro con él es el comienzo de una vida nueva. ¿Dónde encontrarme con Jesucristo para participar de la vida de Dios? Creo que esta es la pregunta que nos debemos hacer. La respuesta nos la ha dado el mismo Jesucristo: permanezco con ustedes a través de mi Palabra y de los Sacramentos. Este es, por otra parte, el sentido de la Iglesia: ser para nosotros casa y escuela de comunión con Dios.

Es mi deseo que en esta Cuaresma nos acerquemos a Dios a través de un renovado encuentro con Jesucristo. Reciban junto a mi afecto y oraciones, mi bendición en el Señor Jesús y María Santísima, nuestra Madre de Guadalupe.

Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz

sábado, 17 de marzo de 2012

San Patricio, patrón de Irlanda



jueves, 8 de marzo de 2012

SONRÍE: porque cuando Dios te hizo mujer, ¡se lució!

¡¡¡Muy Feliz Día de la Mujer!!!


8 de marzo: Día Internacional de la Mujer



"Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.

Te doy gracias, mujer-esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre, mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.

Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia.

Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del « misterio », a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad.

Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta «esponsal», que expresa maravillosamente la comunión que El quiere establecer con su criatura.

Te doy gracias, mujer, ¡por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuición propia de tu femineidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas”.

De la Carta de Juan Pablo II a las mujeres.


¡¡¡MUY FELIZ DÍA A TODAS LAS MUJERES!!!




miércoles, 7 de marzo de 2012

Catequesis 2012 - Inscripciones


¡A encontrarnos con Jesús!

INSCRIPCIONES

1°, 2° y 3° año de Catequesis: 8 al 26 de marzo

Jueves y sábados, de 18 a 19.30 hs.

Domingos, de 11 a 12 hs.

Catequesis para adultos:

comienza el jueves 28/03, en la Misa de las 19.30 hs.

Por consultas, comunicarse con las coordinadoras:

Gabriela: gabrielagrattier@hotmail.com
Romina: romi_g23@hotmail.com

martes, 6 de marzo de 2012

¡Para agendar!

lunes, 5 de marzo de 2012

Misericordiosos como Dios Padre



«Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.»

«Porque con la medida con la que midan se los medirá.»

domingo, 4 de marzo de 2012

¡Qué bien se está a tu lado, Maestro!

Jesús se lleva con Él al monte a Santiago, a Pedro y a Juan, sus amigos íntimos, y esto tiene una importancia eclesiológica fundamental como símbolo de la totalidad de la Iglesia naciente creciente. Pero también ha de tener otro significado profundo para nosotros: sólo en amistad y cercanía con el Maestro podemos atrevernos a ascender a esos planos en donde descubrimos asombrados la eternidad que en Él refulge y palpita.

En las cumbres de ese monte sucede lo impensado: ese rabbí galileo que tanta huella ha compartido con ellos, que ha comido, caminado y respirado el mismo aire se transfigura, se viste de un blanco que no es de este mundo, se lo descubre en la plenitud de su divinidad.
No es un simple cambio de vestido, ni una metamorfosis banal de sesgo carnavalesco, es la mirada de fé capaz de descubrir la dignidad y la gloria de Dios en el cuerpo de Jesús de Nazareth, un cuerpo que será entregado a la tortura, a la humillación y a la muerte, una humanidad que a pesar de todo dolor se nos muestra eterna, una eternidad tejida en lo humano, un Dios que se hace historia.

Por eso mismo a los tres discípulos se les aparecen Elías y Moisés en diálogo con Jesús; la imagen no es sólo de subordinación, es señal de que la ley y los profetas anticipaban sus pasos, es signo de que la historia de los pueblos cobra verdadero significado cuando se entrelaza en diálogo franco con la infinitud expresada en Jesús, Cristo de Dios.

Aquí podemos correr el riesgo de quedarnos en el hecho espléndido e increíble de la Transfiguración; sin embargo, como orbitando alrededor de ese sol sin final, el núcleo del relato está en la voz que nos despierta de todo sopor, y que nos recuerda que Jesús es el Hijo Amado de Dios al que hay que escuchar.
Nuestro Tabor acontece en la meditación y la encarnación personal y comunitaria de la Palabra de ese Hijo por el que todos nos hacemos también hijas e hijos amadísimos del Dios de la Vida.

Entonces, nos volvemos cada vez más cercanos a ellos tres.
Como Pedro, solemos ansiar quedarnos en la quietud de una conciencia a veces adormecida luego de la plegaria y el retiro, cabañas de comodidad y conformismo. Pero la Buena Noticia exige despertares, no acomodarse, bajar al llano en donde sólo hay malas noticias y nada resplandece, enormes campamentos de oscuridad, de soledad y de dolor.

Como ellos, a menudo Jesús se nos hace un Mesías intolerable, un Cristo inaceptable, no tiene lugar en nuestras acotadas razones la derrota aparente a mano de sus enemigos, el escándalo de la Pasión, la locura de la cruz.
Nos atrae más un Salvador glorioso que se impone victorioso a cualquier afrenta, que elimina eficaz cualquier amenaza. Pero el amor transita por otras sendas, y el Maestro ofrendará su vida para que nadie más muera, para que todos vivan -incluidos aquellos que lo odian-: Jesús de Nazareth se sacrificará en la cruz para que nadie más sea crucificado en todo cadalso político, religioso y social.

Quizás entonces la Transfiguración sea don y misterio más también un llamado desde su corazón sagrado a subir con Él a la plenitud humana, para emprender el regreso allí en donde la vida no impera, tiempo santo de Dios y el hombre.

sábado, 3 de marzo de 2012

"Amen a sus enemigos"


«Han oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo." Pues yo les digo: "Amen a sus enemigos y rueguen por los que los persiguen, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si aman a los que los aman, ¿qué recompensa van a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludan más que a sus hermanos, ¿qué hacen de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Ustedes, pues, sean perfectos como es perfecto su Padre celestial." »