Nuestra Señora de Belén

Horarios de Misa

Jueves: 19.30hs.
Sábados: 20 hs.
Domingos: 10 hs. Misa para niños, y 20 hs.

Confesiones: después de Misa.

Bautismos: segundo y cuarto domingo de cada mes.


Secretaría Parroquial


Jueves: 18.30 a 20 hs.
Sábados: 18.30a 20 hs.
Domingos: 11 a 12 hs.


CARITAS

Martes de 14 a 18 hs.



Nuestro Párroco

Pbro. Daniel Gazze



A todos los que ingresen a esta página:


*** BIENVENIDOS ***

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:: Homilías ::

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jueves, 11 de marzo de 2010

"Se requiere grandeza de TODOS"


Buenos Aires, 10 de marzo de 2010 (AICA)



La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, que preside el cardenal Jorge Mario Bergoglio, reclamó hoy “un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo”, y consideró que “urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males”.

Tras señalar que “la situación actual requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes”, estimó que “no es momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales”.


“Aunque a veces lo perdamos de vista, la calidad de vida de las personas está fuertemente vinculada a la salud de las instituciones de la Constitución cuyo deficiente funcionamiento produce un alto costo social. La calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional. Por eso, es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común”, subrayó.

La declaración “La Patria es un don, la Nación una tarea”, difundida hoy al término de las deliberaciones, será llevada por la Comisión Ejecutiva a los tres poderes del Estado.

El vocero episcopal, presbítero Jorge Oesterheld, informó en este sentido que ya se los obispos decidieron acompañar estas palabras con “gestos”, a través de un inmediato pedido de audiencia a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a la Corte Suprema de Justicia y a los representantes de ambas cámaras del Congreso, para entregarles el texto.

El portavoz explicó que cuando se habló de “privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales del pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la personas humana, de la familia y la sociedad”, se referían a los intentos por sancionar normas para favorecer el “gaymonio” y el aborto.

Texto completo de la declaración

1. La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo. Urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males. La situación actual requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes. También nosotros, como pastores, nos sentimos interpelados por esta situación y no nos excluimos del examen de conciencia que se debe hacer.

2. La que sufre es la Nación toda; no es momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales. “Aunque a veces lo perdamos de vista, la calidad de vida de las personas está fuertemente vinculada a la salud de las instituciones de la Constitución cuyo deficiente funcionamiento produce un alto costo social” . La calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional. Por eso, es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común.

3. Si toda la Nación sufre, más duramente sufren los pobres. Este es un reclamo del cual nos volvemos a hacer eco, porque se trata de una deuda que sigue vigente, y que se lee “en los rostros de miles de hermanos que no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios” . Por ello, es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad.

4. La Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo. Asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria.

5. Los cristianos invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse a nosotros en la oración para invocar al Señor, que es la fuerza de su pueblo, y a pedirle por nuestra querida Patria argentina: “Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre” . Una vez más ponemos estos deseos y esperanzas en las manos de Nuestra Madre de Luján.

Notas:
(1) Cea. “Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad. 2010-2016”, n°35.
(2) Cea. “Afrontar con grandeza nuestra situación actual”, n°11.
(3) Salmo 28 (27) 8-9.


El Bicentenario, la Plenaria y los terremotos


Más allá de la declaración difundida hoy, los obispos dedicaron la reunión a preparar el temario para la 99ª Asamblea Plenaria, a realizarse en abril próximo, con el tema central de la Misión Continental.

Asimismo, escucharon un informe del presidente de Cáritas Argentina, monseñor Fernando Bargalló, sobre la crisis humanitaria que dejó el trágico terremoto en Haití, país que el obispo de Merlo-Moreno, visitó recientemente.

El prelado explicó además las acciones solidarias que la entidad caritativa de la Iglesia lleva adelante para asistir a los damnificados por ese sismo, y también por el que se registró en Chile.

En tanto, el doctor Justo Carbajales, del Departamento de Laicos (DEPLAI), ofreció ante la veintena de obispos otro informe sobre los preparativos para el acto cívico-religioso que se realizará el 8 de mayo, en Luján y otros santuario marianos, para celebrar el Bicentenario patrio, con el lema "Con María, construyamos una Patria para todos".


miércoles, 10 de marzo de 2010

Agradecimiento de CARITAS Parroquial

CARITAS Nuestra Señora de Belén desea hacer público su agradecimiento a las siguientes parroquias por las donaciones recibidas: San Roque, Jesús Sacramentado, San Cayetano, San Pablo y La Salette.

Agradecemos muy especialmente a las sras. Marta Migliorelli, Marta Rosatti y Marcela Retamar, quienes se acercaron hasta nuestra parroquia a traer las donaciones de ropa, calzado, pañales y alimentos.

Asimismo, agradecemos la generosidad de nuestra comunidad por todo lo donado: ropa, elementos de limpieza , alimentosy útiles escolares.

Con todo lo recibido estamos asistiendo a numerosas familias de Colastiné Sur, La Guardia, Bajada Distéfano, La Toma, Vía Muerta, y El Bañado, todas ellas afectadas por la crecida del río Paraná.

A TODAS LAS PERSONAS QUE COLABORAN

CON EL TRABAJO DE CARITAS

"NUESTRA SEÑORA DE BELÉN":


¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!

Y a quienes quieran sumarse al equipo de trabajo:

¡¡¡LOS ESPERAMOS!!!

martes, 9 de marzo de 2010

Perdonar de corazón... ¡siempre!

"Hasta setenta veces siete..."


San Juan Crisóstomo (hacia 345- 407), presbítero en Antioquia y obispo de Constantinopla

Homilías sobre san Mateo. Nº 61

«Perdona nuestras ofensas
como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden»


Cristo nos pide dos cosas: condenar nuestros pecados y perdonar los de los otros; hacer la primera cosa a causa de la segunda, que así será más fácil, porque el que se acuerda de sus pecados será menos severo hacia su compañero de miseria. Y perdonar no sólo de palabra, sino desde el fondo del corazón, para no volver contra nosotros mismos el hierro con el cual queremos perforar a los otros. ¿Qué mal puede hacerte tu enemigo que sea comparable al que tú mismo te haces? Si das rienda suelta a tu indignación y a tu cólera, quedarás herido no por la injuria que te ha hecho, sino por el resentimiento que tú guardas.


No digas, pues: «Me ha ultrajado, me ha calumniado, me ha hecho cosas miserables» Cuanto más vas diciendo que te ha hecho daño, más demuestras que te ha hecho bien puesto que te ha dado ocasión de purificarte de tus pecados. Así, cuanto más te ofende, más te pone en estado de obtener el perdón de Dios por tus faltas. Porque si queremos, nadie nos puede hacer daño; incluso nuestros enemigos nos prestan un gran servicio... Considera, pues, cuántas ventajas sacas si sabes soportar humildemente y con dulzura una injuria.

lunes, 8 de marzo de 2010

Día Internacional de la Mujer


"Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.

Te doy gracias, mujer-esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre, mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.

Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia.

Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del « misterio », a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad.

Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta «esponsal», que expresa maravillosamente la comunión que El quiere establecer con su criatura."

De la Carta de Juan Pablo II a las mujeres.

¡¡¡MUY FELIZ DÍA A TODAS!!!


domingo, 7 de marzo de 2010

Homilía Dominical

3º Domingo de Cuaresma
Lecturas
Ex 3, 1-8a.13-15
I Co 10,1-6.10-12
Lc 13,1-9


A través del Evangelio proclamado la liturgia nos recuerda que la Cuaresma que estamos transitando es el tiempo de la paciencia de Dios. La parábola de la higuera estéril plantada en la viña nos sugiere que nuestra vida -insertada en la Iglesia por el bautismo- está llamada a producir frutos de amor, justicia, fraternidad, y que, por distintos motivos, el dueño de la vid no siempre los encuentra. El episodio muestra la tensión evangélica que existe entre la justicia y la misericordia, ya que con todo derecho se habla de arrancar al árbol infructuoso, pero justamente en ese momento se escucha una palabra -la del viñador- que obtiene una prórroga, tiempo de gracia. En esa figura, Jesús se define a sí mismo, como el obrero que se compromete a limpiar la higuera de todas las malezas que le impiden vivir y producir frutos de vida. Hermosa metáfora para cada uno de nosotros y para toda la comunidad eclesial.

Si esta parábola nos sugiere la actitud del arrepentimiento, también en los fragmentos anteriores se indica una actitud parecida pero diferente, que conviene discernir para no confundir. Es la cuestión de la culpa, que no es exactamente lo mismo. El arrepentimiento es una cuestión religiosa, es un modo de responderle a Dios; la culpa es un fenómeno psicológico, tiene que ver con sensaciones de nuestra vida mental. Hay una culpa que es "sana", signo de equilibrio emocional y altura moral. No sentir nunca culpa indica que algo se quebró en el interior de una persona. Los que nunca sienten culpa son los psicópatas, los que abusan, los que oprimen, todos ellos son incapaces de sentir el dolor que infringen a los demás. Pero también hay una culpa patológica: no es normal angustiarse por todo o pensar que siempre hicimos mal las cosas, o reaccionar exageradamente ante nuestros propios errores. Sin duda que no es eso lo que Dios quiere, por tanto habrá que curar esa actitud para estar en paz y llevar una vida equilibrada. Y a veces hay una actitud no tan enfermiza pero muy extendida, que es poner la culpa afuera de nosotros, como si no tuviéramos nada que ver con las cosas que suceden a nuestro alrededor.

Ésta parece ser la actitud de la que se habla en la primer parte del Evangelio de hoy. Parecería -por la respuesta de Jesús- que la gente pensaba más o menos así. Los galileos que mató Pilato, los que murieron aplastados por la torre..."algo habrán hecho", "por algo será", "andá a saber en qué andaban". Como si alguna culpa anduviera rondando en torno a sucesos trágicos inexplicables. Es una tentación muy humana buscar chivos expiatorios para lo que escapa a nuestra comprensión o a nuestras posibilidades. ¿Quién tiene la culpa del sismo en Haití? ¿O del terremoto en Chile? ¿O de lo que pasó en Salta? Parecería que siempre tiene que haber un culpable: Dios, el gobierno, el vecino... Y hay cosas que no tienen su origen en ninguna culpa. Pasan por otros motivos, aunque nosotros no los podamos encontrar. La respuesta de Jesús es: no pienses que los que sufrieron esa tragedia eran más culpables que vos, no eran diferentes, no eran peores, no eran más pecadores. Todo lo que le pasa a otro, te puede pasar a vos, no mires el sufrimiento ajeno desde afuera, como si no te involucrara.

La respuesta de Dios al problema del dolor incomprensible es la compasión. Es un Dios que parece decirnos: no te libro del dolor, pero sufro con vos. Dios no mira el sufrimiento humano "desde afuera" sino que asume nuestra condición, se hace cargo de lo que nos pasa hasta el punto de compartir nuestra humanidad en todo: incluido el dolor y la muerte. Qué lindo que en esta Cuaresma veamos que en las cosas cotidianas y pequeñas, en los vínculos y relaciones que vivimos, siempre tenemos la alternativa: ¡o pongo la responsabilidad de todo en el otro, o me hago cargo de lo que a mí me toca!

También el Evangelio de hoy encierra otra enseñanza. Es cierto que las catástrofes y tragedias son una dura prueba para nuestra fe. Este tipo de acontecimientos nos tiene que ayudar a analizar qué imagen de Dios tenemos los creyentes. El poder de Dios no es mágico como a nosotros nos gustaría que fuera. En el inconsciente de toda persona se esconde una peligrosa ilusión, que puede llevar a muchas distorsiones religiosas, pero también políticas y sociales. Es la ilusión de la omnipotencia, de que en algún lado exista un "super-papá" que se haga cargo de nosotros y nos libre de todo lo que no nos gusta. ¡Pero Dios no es así!

De las catástrofes que vimos estos días no se deduce que Dios no existe: lo que no existe es la omnipotencia humana. El hombre no lo sabe todo, no lo puede todo, vive en un mundo frágil, inseguro, y él mismo está herido por la debilidad. Regímenes totalitarios, dictaduras, líderes opresivos, teocracias fundamentalistas son el fruto de esta mortal fantasía, como si pensáramos que alguien fuerte con todo el poder sería capaz de garantizar las cosas que más anhelamos. ¡Un terrible engaño que ha llevado a muchísimos crímenes peores que el de los pobres galileos asesinados por Pilato!

Tal vez en estos casos, mejor que preguntar qué hace Dios, sería preguntarme qué puedo hacer yo, que soy su hijo, para que esta historia sea distinta.

P. Gerardo Galetto

Evangelio Ilustrado


¡A dar frutos!

Evangelio según San Lucas (13,1-9)


(Clickear sobre la imagen para ver tamaño completo)


sábado, 6 de marzo de 2010

La Paciencia de Dios



Durante el tiempo de Cuaresma el tema de la conversión y el crecimiento espiritual están presentes como parte de un camino, que tiene por finalidad hacer realidad en nosotros la vida de Jesucristo. Conversión y crecimiento más que obras de un instante o un momento en nuestra vida, pertenecen a esa fecunda continuidad que sólo se da en el tiempo, es decir, se trata de algo que necesita hacerse camino.

Así el tiempo, en su fecunda duración, no es una gris rutina sin esperanza, sino un ámbito de vida siempre nueva. En este sentido podemos hablar de la Cuaresma como un tiempo propicio y necesario en el camino de nuestro crecimiento espiritual.

Para el cristiano la conversión dice referencia a una Persona y a un proyecto de vida que tiene, en esa misma Persona, su fundamento, contenido y posibilidad. Por ello, se hizo común repetir aquella frase del Santo Padre: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Ap. 243). La conversión mira, precisamente, a este encuentro con Jesucristo en el hoy de nuestro tiempo. El tiempo es lugar de encuentro.

Esta introducción me sirve para hablar del Evangelio de este domingo que nos presenta la imagen, diría, de la paciencia de Dios, que se muestra en la figura de un viñador. Dice el texto: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Córtala ¿para qué malgastar la tierra?. Pero (el viñador) respondió: Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré. Puede ser que así dé frutos en adelante” (Lc. 13, 6-9).

Esta simple imagen tiene la sabiduría de hablarnos del amor y la paciencia de Dios, porque El busca nuestro crecimiento. No se asusta del estado en que nos encontramos, la voy a cuidar dice, la abonaré, porque le tengo confianza. Esta actitud crea el marco de ese tiempo de conversión en el que debemos remover muchas cosas, tal vez podar otras, para que nuestra vida crezca y de frutos. Esta paciencia de Dios es signo de su amor personal por cada uno de sus hijos, que se convierte en fuente de paz y de esperanza.¡Para esto ha venido Jesucristo! Qué importante es tener una imagen clara de la bondad y la espera de Dios. Cuando somos conscientes de la paciencia que Dios tiene para con nosotros, aprendemos a ser pacientes también con nuestros hermanos.

Que en este tiempo de Cuaresma sepamos mirarnos a la luz de Jesucristo, para descubrir en que debemos trabajar en nuestra vida y en nuestras relaciones para crecer como hijos de Dios, y fortalecer nuestra condición de hermanos. Dios nos espera y nos da el tiempo como espacio de conversión y de encuentro con su Hijo. Reciban de su Obispo junto a mi afecto y oraciones, mi bendición en el Señor.


Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz

viernes, 5 de marzo de 2010

Urge que los bautizados nos convirtamos en discípulos de Jesús

Mons. Miguel Hesayne
Obispo Emérito de Viedma

“La justicia social es un hilo conductor del mensaje bíblico. En la revelación judeo-cristiana, Dios aparece escuchando el clamor del pobre y reclamando el pan para el hambriento. Jesús, Palabra viva de Dios, desde su primer mensaje al comenzar su trabajo evangelizador, anuncia que ha sido enviado ‘para dar buenas noticias a los pobres’”. Así lo expresó en su reflexión del fin de semana monseñor Miguel Esteban Hesayne, obispo emérito de Viedma, cuyo mensaje se centró en “cómo poner a Dios en la sociedad argentina”.

Tras subrayar que Jesús “no se queda con simple y resonante anuncio”, recordó que “con hechos y palabras motiva a sus discípulos y discípulas para que en sus preocupaciones, en forma prioritaria, estén atentos por los carenciados de vida humana digna y, ante gente necesitada, tomen la iniciativa para socorrerlas”.

“Con la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro -prosiguió- condena no solo la acumulación de bienes y el consumismo egoísta, sino también la desaprensión por una posible existencia de necesitados. De hecho, el acento en la enseñanza de Jesús, no solo es ofensa a Dios el no dar al que pide, sino el no adelantarse en dar al que necesita”.

En ese sentido, monseñor Hesayne consideró que “en la Argentina de hoy, con una masa de bautizados y millones de carenciados de lo básico para vivir en dignidad, el Dios de Jesús está clamando por mujeres y varones que construyan una Iglesia samaritana y comunional. Es decir, una Iglesia discípula de Jesús y su Evangelio que mediante comunidades fraternas y orantes, animadas por el Espíritu de Jesús muerto y resucitado, se pongan a servir a la Argentina corrupta, postrada y decadente”. Y agregó: “Es hora de que la Iglesia que transita en la Argentina a través de diversas y múltiples comunidades… reaccione no con lamentos o condenas o exigencias, sino con la misión que le encomendó Jesús de ser la servidora de la Patria. Que los no cristianos no tengan que preguntarse dónde están los cristianos, dónde está la Iglesia de Jesucristo”.

A continuación, recordó que “las primeras comunidades cristianas surgieron en una sociedad tan corrupta y lejana del Dios verdadero, como nuestro mundo postmoderno actual” y, citando la Carta de San Pablo a los Romanos, destacó que “hasta la conducta licenciosa y aberraciones sexuales que son noticia hoy, era moneda corriente en esa sociedad imperial decadente”. En ese contexto, “el Apóstol los anima a ser coherentes con la fe en Jesús y su Evangelio para mostrar al mundo la novedad cristiana”.

“Para liberar a la Argentina del pecado social, se necesitan comunidades testigos de la Fe en Jesús y su Evangelio. Urge que los bautizados se conviertan en discípulos de Jesús”, concluyó el obispo. +

Texto completo de la reflexión

miércoles, 3 de marzo de 2010

CARITAS Nuestra Señora de Belén


CARITAS Parroquial agradece infinitamente las donaciones recibidas hasta ahora para aliviar las necesidades de las familias afectadas por la emergencia hídrica en la Zona de la Costa.

Son muchas las familias que están siendo asistidas a raíz de la crecida del río Paraná, además de las familias a las que mensualmente se asiste, por lo cual la necesidad de contar con donaciones es mucho mayor.





Invitamos, también, a quienes quieran sumarse a nuestro equipo de trabajo, a que se acerquen a la Parroquia, los días martes, a partir de las 14 hs.


¡¡LOS ESPERAMOS!!!


martes, 2 de marzo de 2010

Encuentro de Sacerdotes de la Región Litoral



Este martes 2 de marzo comenzó en la ciudad de Victoria (Entre Ríos) el Encuentro de Sacerdotes de la Región Litoral. En el mismo están participando más de 150 sacerdotes de las diócesis de Paraná, Santa Fe, Rosario, Gualeguaychú, Concordia, Rafaela, Venado Tuerto y San Nicolás y las disertaciones están a cargo de Mons. Juan María Uriarte, obispo emérito de San Sebastián (España).

Durante el primer día del encuentro que tiene como sede la Abadía del Niño Dios de los Monjes Benedictinos, se realizaron las acreditaciones por la mañana. Al mediodía se rezó la hora intermedia de sexta y durante la tarde comenzaron las disertaciones, en dos bloques, de Mons. Uriarte, sobre el tema “Ser presbítero en la cultura actual”. En estas primeras exposiciones, el prelado recorrió ocho características de la cultura en nuestros días y sus consecuencias en la vida de los sacerdotes, con sus posibilidades y riesgos.



La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía en la Iglesia Abacial, presidida por el obispo anfitrión Mons. Jorge Lozano y concelebrada por el arzobispo de Paraná, Mons. Mario Maulión; de Santa Fe, Mons. José María Arancedo; de Rosario, Mons. José Luis Mollaghan; de Rafaela, Mons. Carlos Francini; el obispo auxiliar de Paraná, César Daniel Fernández; el abad Carlos Oberti, sacerdotes de la comunidad monástica y quienes participan del encuentro.

Durante la jornada del miércoles continuarán las exposiciones de Mons. Uriarte alternándose con espacios plas preguntas al expositor.

El encuentro culminará el jueves 4 de marzo luego del almuerzo en las instalaciones del club San Benito.