Agrega que en este festejo “estamos todos invitados a la acción de gracias porque los niños, adolescentes, animadores y todos los que forman parte de esta linda familia de la Infancia y Adolescencia Misionera, son y hacen amigos para Jesús” y “por todas las personas que desde su misión y entregando sus dones y tiempo han ayudado a que la IAM crezca y se expanda a lo largo y ancho de nuestra patria”.
La religiosa también invita a “compartir todos los proyectos en favor de los niños y adolescentes necesitados del mundo y todo lo que a lo largo de este año se han hecho con la colaboración material de los niños y adolescentes de nuestro país”, y “a rezar para que la IAM siga siendo lo que soñó Forbin Janson al fundarla: un espacio donde los mismos niños y adolescentes puedan desarrollar sus capacidades creativas desde la cooperación material y espiritual sean ayuda para niños y adolescentes que sufren en el mundo”.
Acerca de la IAM
“La Obra Pontificia de la Infancia y Adolescencia Misionera es un servicio de la Iglesia Universal y de las iglesias particulares en favor de la animación, formación y comunión misionera de los niños, adolescentes y sus animadores para que cooperen con la evangelización universal, especialmente de los niños y adolescentes”, explica la hermana Davies en otro artículo.
Como finalidad primera y principal, “busca que los niños y adolescentes crezcan en el espíritu misionero universal y sean apóstoles de los niños y adolescentes del mundo”.
“En la Iglesia existen numerosos movimientos y organismos infantiles de carácter general como específicamente misioneros, pero la IAM tiene una identidad específica por ser una de las cuatro Obras Misionales Pontificias”, indica.
Obra: Se llama Obra porque representa una “organización” eclesial, con objetivos y servicios bien definidos y permanentes, que se distinguen de una simple actividad apostólica transitoria.
Pontificia: Por razón de su universalidad, la IAM depende directamente del Santo Padre, vive y presta su servicio como Obra de la Iglesia universal.
La IAM es el principal servicio de la Iglesia para la Pastoral Misionera con los niños y adolescentes.
Infancia y Adolescencia: Es una obra de los niños y adolescentes en favor de los niños y adolescentes. Es un espacio donde ellos no solo son destinatarios de formación y servicios, sino que se transforman en verdaderos protagonistas de los mismos.
Misionera: Educa en el espíritu misionero universal. No es un organismo simplemente de solidaridad con los niños pobres de las misiones para proporcionarles los bienes de alimentación, vestimenta, instrucción o asistencia médica, sino que en esta Obra los niños y adolescentes, se forman, organizan y educan en el espíritu misionero, realizando su cooperación misionera, principalmente para compartir la Fe, don recibido en el Bautismo.
Actualmente la IAM está presente en 150 países y colabora en más de 4.000 proyectos (7.000 dispensarios, 2.000 hospitales, 2.800 orfanatos, 15.000 guarderías, 38.799 escuelas primarias, 13.000 escuelas secundarias).