Nuestra Señora de Belén

Horarios de Misa

Jueves: 19.30hs.
Sábados: 20 hs.
Domingos: 10 hs. Misa para niños, y 20 hs.

Confesiones: después de Misa.

Bautismos: segundo y cuarto domingo de cada mes.


Secretaría Parroquial


Jueves: 18.30 a 20 hs.
Sábados: 18.30a 20 hs.
Domingos: 11 a 12 hs.


CARITAS

Martes de 14 a 18 hs.



Nuestro Párroco

Pbro. Daniel Gazze



A todos los que ingresen a esta página:


*** BIENVENIDOS ***

_______________________________________________________

:: Homilías ::

(Clickear sobre la Biblia para leer las lecturas)


_____________________________________________
Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de junio de 2011

Benedicto XVI: 60 años de sacerdocio



Texto de la oración que el Papa Benedicto XVI ha compuesto para el 60° aniversario de su ordenación como sacerdote, que se cumple el próximo miércoles 29 de junio, y que ha sido hecha pública por la Santa Sede.


* * * * *

Señor,
te damos gracias
porque has abierto tu corazón para nosotros;
porque en tu muerte y en tu resurrección
te has convertido en fuente de vida.
Haz que seamos personas vivientes,
vivientes de tu fuente,
y dónanos el poder ser nosotros también fuentes,
capaces de donar a este nuestro tiempo
agua de vida.
Te damos gracias
por la gracia del ministerio sacerdotal.
Señor, bendícenos
y bendice a todos los hombres de este tiempo
que están sedientos y en la búsqueda.
Amén

domingo, 12 de junio de 2011

¡VEN, y habita en nuestros corazones!


Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el Cielo
un rayo de tu luz.
Ven, Padre de los pobres,
ven a darnos tus dones,
ven a darnos tu luz.
Consolador lleno de bondad,
dulce huésped del alma,
suave alivio para el hombre.
Descanso en el trabajo,
templanza en las pasiones,
alegría en nuestro llanto.
Penetra con tu santa luz
en lo más íntimo
del corazón de tus fieles.
Sin tu ayuda divina
no hay nada en el hombre,
nada que sea inocente.
Lava nuestras manchas,
riega nuestra aridez,
cura nuestras heridas.
Suaviza nuestra dureza,
enciende nuestra frialdad,
corrige nuestros desvíos.
Concede a tus fieles,
que en Ti confían,
tus siete sagrados dones.
Premia nuestra virtud,
salva nuestras almas,
danos la eterna alegría.
Amén. ¡Aleluya!

martes, 22 de marzo de 2011

2011: Año de la Vida Humana


ORACIÓN POR LA VIDA


Oh María,
aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre, el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o
de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la Vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo
como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia, para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios, Creador
y amante de la vida.

Juan Pablo II


25 de marzo

Fiesta de la Anunciación
Día del niño por nacer


Celebrar la vida desde el comienzo

Desde hace algunos años, ha quedado establecido en el calendario de nuestro país, el 25 de marzo, como el día del niño por nacer. Pero desde hace muchos siglos, los cristianos celebramos en esa fecha, la fiesta de la Anunciación, recordando el momento en el que el ángel le pregunta a María si acepta ser la Madre del Señor (Lc 1,26-38). Con el “sí” de María comienza la existencia histórica de Jesucristo, quien empieza así a vivir en el vientre de esta joven mujer de Nazareth.
Desde entonces podemos decir que Dios ha tomado partido por el hombre, por su vida, asumiendo él mismo todas las vicisitudes de la existencia humana. Dios ama la vida de tal modo, que se hizo uno de los nuestros, creciendo en el vientre de una mujer, naciendo de ella, viviendo y muriendo como todos nosotros.
Desde su nacimiento la Iglesia de Cristo entiende su misión en el mundo como una celebración, un anuncio y un servicio a la Vida. A lo largo de sus dos mil años de existencia promovió una `cultura de la vida´. Lo hizo a través de las obras de ayuda a los más necesitados, la educación de niños y jóvenes, el acompañamiento a los novios y a los matrimonios, la atención brindada a los ancianos, el interés por cuidar a los enfermos y de asistir a quienes están muriendo y muchas otras iniciativas orientadas a cuidar y promover la vida.
En continuidad con las enseñanzas de Jesús, sostenemos el valor de toda vida humana, pero nos sentimos especialmente llamados a cuidar y promover la vida frágil, expuesta o en riesgo. Por eso nos preocupa especialmente una de las etapas de mayor fragilidad, la del comienzo de la vida, frente a una mentalidad que disminuye la gravedad moral y jurídica del aborto. La celebración del día del niño por nacer debe invitarnos a la reflexión y al compromiso. A la reflexión sobre el valor de la vida y a un compromiso concreto con esta primera etapa vital tan importante. Cuidar a los niños y niñas por nacer implica en primer lugar cuidar a sus madres, promoviendo embarazos saludables, velando por la alimentación y la atención sanitaria tanto de la madre como de su hijo o hija.
Finalmente y siempre tenemos la tarea de hacer de este mundo un lugar pacífico y justo, en el que todos los niños puedan disfrutar de una vida plena. Lo dice claramente el Santo Padre Benedicto XVI: “Lamentablemente, incluso después del nacimiento, la vida de los niños sigue estando expuesta al abandono, al hambre, a la miseria, a la enfermedad, a los abusos, a la violencia, a la explotación. Las múltiples violaciones de sus derechos, que se cometen en el mundo, hieren dolorosamente la conciencia de todo hombre de buena voluntad. Frente al triste panorama de las injusticias cometidas contra la vida del hombre, antes y después del nacimiento, hago mío el apremiante llamamiento del Papa Juan Pablo II a la responsabilidad de todos y de cada uno: «¡Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda vida humana! Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad» (Evangelium vitae, 5).”
En el marco del Año por la vida, celebremos este año el 25 de marzo pidiendo al Espíritu Santo, Dador de Vida, la fuerza necesaria para transformar la realidad y que cada niño y niña, encuentren al nacer, cuna, alimento y sobre todo unos brazos sanos y amorosos de padres y madres que los guíen y acompañen en su crecimiento. María, madre de Jesús y madre de todos nos acompañe en el camino. Que así sea.

Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina
25 de febrero de 2011

viernes, 31 de diciembre de 2010

Oración de fin de año


¡Gracias, Señor, por todo lo que en este año me diste!
¡Gracias por los días de sol y los nublados tristes!
¡Gracias por las noches tranquilas y por las inquietas horas oscuras!
¡Gracias por la salud y la enfermedad, por las penas y las alegrías!
¡Gracias por todo lo que me prestaste y después me pediste!
¡Gracias por la sonrisa amable y la mano amiga, por el amor y todo lo hermoso y dulce!
¡Por las flores y las estrellas y la existencia de los niños y de las almas buenas!
¡Gracias por la soledad, por el trabajo, por lo que me acercó a Vos más íntimamente!
¡Gracias por tu presencia en el Sagrario y la gracia de tus Sacramentos!
¡Por haberme dejado vivir, gracias Señor!


¿Qué me traerá el año que comienza?

¡Lo que Vos quieras, Señor!
Te pido fe para mirarte en todo;
esperanza para no desfallecer;
caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera.
Dame paciencia y humildad.
Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo.
Dame, Señor, lo que Vos sabés me conviene y yo no sé pedir:
suficientes pruebas que me mantengan fuerte,
suficientes tristezas que me mantengan humano,
suficientes fracasos que me mantengan humilde,
suficiente determinación para hacer cada día mucho mejor que ayer.
¡Que pueda amarte cada vez más y hacerte amar por los que me rodean!
¡Derramá, Señor, tus gracias sobre mí y todos los que quiero,
para que en este año que empieza,
tengamos siempre el corazón alerta, el oído atento,
las manos y la mente activas
y los pies dispuestos para extender tu Reino!



jueves, 16 de diciembre de 2010

Celebraciones por la fiesta patronal



Hoy, jueves 16, comenzaremos las celebraciones en honor de Nuestra Señora de Belén, patrona de nuestra comunidad parroquial.

A las 19 hs. rezaremos el santo Rosario Misionero y a las 19.30 hs. ofreceremos la celebración de la Eucaristía por las vocaciones sacerdotales y las misiones barriales.

Mañana, viernes 17, rezaremos el santo Rosario a las 19 hs. y ofreceremos la celebración de la Eucaristía por los ancianos y enfermos de nuestra comunidad.


¡LOS ESPERAMOS A TODOS!



Oración a Nuestra Señora de Belén

Oh María,
tú que diste a luz a tu Hijo
en el Portal de Belén,
te pedimos que nos abraces y protejas
con el mismo amor
que le tuviste a Jesús en el Pesebre.
No permitas que el miedo,
la tristeza, las preocupaciones de la vida,
nos alejen de vos y de tu amado Hijo.
Te pedimos que tus brazos maternales nos sostengan,
nos hagan sentir la alegría y
la calidez de tu protección
en los momentos de mayor dificultad.
Nuestra Señora de Belén,
ruega por nosotros.
Amén

viernes, 16 de octubre de 2009

Domingo 18 de Octubre

El próximo domingo 18 de octubre, los niños de todo el mundo, se unirán en oración para pedir por la Unión y la Paz de las familias en el país y en el mundo entero. Rezarán el Rosario, la oración predilecta de la Santísima Virgen María, en la que a través de la meditación de los misterios, en este caso los Gloriosos, la Madre de Dios enseña a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor.


Con el objetivo de rezar por "la paz interior y por la paz y la unión en nuestras familias, en nuestro país y en el mundo entero”, además de los católicos, también los niños de otras religiones fueron invitados a participar a través de sus propias oraciones.


En Argentina, el domingo 18 de octubre coincide con la celebración del día de la madre. ¡Qué mejor regalo, entonces, para nuestra Madre Celestial que rezar todos juntos, en familia, su oración predilecta!

Esta iniciativa es impulsada desde 2005 por el Consejo de Laicos de Venezuela e imitada en otros países por iniciativa de la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Más información

viernes, 24 de julio de 2009

26 de Julio: Día de los Abuelos


El 26 de julio la Iglesia celebra la memoria de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús. Por ello, la Conferencia Episcopal Argentina propone que, año a año, se vaya imponiendo la costumbre de celebrar y homenajear en este día a los abuelos y abuelas, testimonio vivo de atención, de sacrificio y de entrega cotidiana sin reservas.


¡¡¡MUY FELIZ DÍA A TODOS LOS ABUELOS!!!


ORACION POR LOS ABUELOS


Amado Señor Nuestro, que por tu gran amor otorgaste a San Joaquín y Santa Ana la gracia de engendrar a la Santísima Virgen,

Te pedimos por su intercesión que bendigas a todos los abuelos, especialmente a los que pasan grandes necesidades.

Te pedimos que su sabiduría alcance a las nuevas generaciones y sea fundamento para sus proyectos de vida.

Te pedimos que sean comprendidos en sus debilidades, asistidos en sus necesidades y respetados por sus familias por la sociedad.

Te pedimos Jesús, nieto divino de Ana y Joaquín, que los abuelos puedan introducir a sus seres queridos en el mundo de la fe.


jueves, 16 de julio de 2009

Consagración a la Virgen del Carmelo


Virgen del Carmen, oh Madre mía, me consagro a Tí,
y confío en tus manos mi existencia entera.
Acepta mi pasado con todo lo que ha sido.
Acepta mi presente con todo lo que es.
Acepta mi futuro con todo lo que será.
Con esta total consagración
te confío cuanto tengo y cuanto soy,
todo lo que he recibido de tu Hijo Sacratísimo
y de tu Esposo Santísimo.

Te confío mi inteligencia, mi voluntad y mi corazón.
Pongo en tus manos mi libertad, mis ansias y
mis temores, mis esperanzas y mis deseos,
mis tristezas y mis alegrías.
Cuida de mi vida y todas mis acciones para que
sea más fiel al Señor, Trino y Uno,
y con tu ayuda alcance la salvación.

Te confío, Oh gran Señora,
mi cuerpo y mis sentidos,
para que sean puros siempre
y me ayuden en el ejercicio de las virtudes.

Te confío mi alma, para que Tú la preserves de
las tentaciones del mundo,
de la carne, y de Satanás.
Hazme participar de una santidad similar a la tuya;
vuélveme conforme a Jesucristo, ideal de mi vida.

Te confío mi entusiasmo y el ardor de mi devoción
para que me ayudes a no envejecer en la Fe.

Te confío mi capacidad y ganas de amar
como has amado Tú, y como Jesús quiere que se ame.

Te confío mis incertidumbres y mis angustias,
para que en tu Corazón encuentre seguridad,
sostén y luz en cada instante de mi vida.

Con esta consagración
me empeño en seguir tu vida
de humildad, mansedumbre, y pureza.
Acepto las renuncias y los sacrificios
que esta elección conlleva y te prometo,
con la gracia de Dios y con tu ayuda,
ser fiel al empeño tomado.

Oh, Madre de todos los hombres,
Soberana de mi vida y de mi conducta,
dispón de mí y de todo lo que me pertenece
para que camine siempre en el Evangelio
bajo tu guía, oh Estrella del Mar.

Oh Reina del Cielo y de la Tierra,
Madre Santísima del Redentor,
soy todo/a tuyo/a, oh Virgen del Carmen,
y a Ti quiero unirme ahora y siempre
para adorar a Jesucristo, junto a los Ángeles
y a los Santos, ahora y por los siglos de los siglos.

Amén.

viernes, 10 de julio de 2009

Liturgia de las Horas

"La Liturgia de las Horas es santificación de la jornada" (Pablo VI, Laudis canticum 2).

Orar sin desfallecer


El Señor nos dijo que "es necesario orar siempre y no desfallecer" (Lc 18,1); "estén en vela, orando en todo tiempo para que tengan fuerza" (21,36). Y lo mismo nos mandaron los Apóstoles: "Aplíquense asiduamente a la oración" (Rm 12,12), "perseveren constantemente en la oración" (Col 3,2), "noche y día" (1Tes 3,10).

Si el Señor nos manda orar siempre, ello significa que quiere orar en nosotros siempre, por la acción de su Espíritu. Por tanto, en la medida en que no oramos y que vivimos olvidados de Dios, en esa medida estamos resistiendo al Espíritu de Jesús.

Pues bien ¿cómo podremos orar siempre? Muchas prácticas privadas tradicionales nos ayudarán a ello: la repetición de jaculatorias, la atención a la presencia de Dios, la ofrenda reiterada de nuestras obras, las súplicas frecuentes ocasionadas por las mismas circunstancias de la vida, la petición de perdón con ocasión de tantos pecados nuestros o ajenos, las alabanzas y acciones de gracias "siempre y en todo lugar"... Siempre y en todo lugar tenemos que avivar la llama de la oración continua.

La Iglesia nos brinda la Liturgia de las Horas como ayuda para avivar esta llama de la oración continua, que es deber de todo bautizado.

Más información y Liturgia de las Horas en formato digital en: Liturgia de las Horas

lunes, 6 de julio de 2009

Porque Ella lo pidió...



¿Qué es el Rosario?

Hasta ahora se ha considerado como la mejor definición del Rosario la que dio el Sumo Pontífice San Pío V en su Bula de 1569: "El Rosario o salterio de la Sma. Virgen, es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor". El Rosario constaba de 15 Padrenuestros y 150 Avemarías, en recuerdo de los 150 Salmos. Ahora son 20 Padrenuestros y 200 Avemarías, al incluir los misterios de la luz.

La palabra Rosario significa "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le estan dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la más importante de todas.

El Rosario esta compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal. En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos veinte misterios se han dividido en cuatro grupos: Gozosos, Dolorosos, Gloriosos y
Luminosos. La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario.

La Santa Iglesia recibió el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando Nuestra Señora se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Desde entonces su devoción se propagó rapidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.

Entre las varias formas y modos de honrar a la Madre de Dios, optando por las que son mejores en si mismas y mas agradables a Ella, es el rezo del Santo Rosario la que ocupa el lugar preeminente. Vale la pena recordar que entre las variadas apariciones de la Santísima Virgen, siempre Ella ha insistido en el Rezo del Rosario. Es así como, por ejemplo, el 13 de Mayo de 1917, en un pueblo de Portugal llamado Cova de Iria, la Santísima Virgen insiste con vehemencia en el rezo del Rosario a los tres pastorcitos, en una de sus muchas apariciones a estos tres videntes.

Siendo un sacramental, el Santo Rosario contiene los principales misterios de nuestra religión católica, que nutre y sostiene la fe, eleva la mente hasta las verdadades divinamente reveladas, nos invita a la conquista de la eterna patria, acrecienta la piedad de los fieles, promueve las virtudes y las robustece. El Rosario es alto en dignidad y eficacia: podría decirse que es la oración más fácil para los sencillos y humildes de corazón, es la oración más especial que dirigimos a nuestra Madre para que interceda por nosotros ante el trono de Dios.

El Santo Rosario prolonga la vida litúrgica de la Iglesia pero no la sustituye, al contrario enriquece y da vigor a la misma liturgia. Es por ello que el Santo Rosario se enmarca como una plegaria dentro de la religiosidad popular que contiene un gran tesoro de valores que responde con sabiduría cristiana a los grandes interrogantes de la existencia.

El pueblo latinoamericano es profundamente Mariano, reconoce con una gran sabiduría popular católica, que llegamos a Jesús Salvador a través de María Santísima, su Madre, y desde los mismos tiempos del descubrimiento y de la conquista de América, se generó una gran devoción por la Virgen María; en Ella, nuestros pueblos siempre han mirado el rostro maternal de quien nos trajo la salvación y con la primera manifestación explícita de la Reina del Cielo en tierra americana, con rostro y figura de mujer mestiza, en México, se acrecentó aún más el amor y la devoción a ella en todos los países hispano parlantes, reconociéndola como nuestra propia Madre, llena de amor, de misericordia y de piedad para con sus hijos. Sentimiento que va en relación directa con el origen mismo de la Maternidad Divina: María es Madre de Dios Redentor, es también verdaderamente la Madre de todos los miembros de Cristo, porque Ella colaboro con su amor a que nacieran en la Iglesia, los creyentes, miembros de aquella cabeza que es Cristo.

El paso del tiempo, las costumbres modernas, y la nuevas formas de oración, no pueden dejar de lado el rezo del Santo Rosario. De hecho, los Santos Padres y los Santos han tenido una profunda devoción a este sacramental. Y nosotros, como católicos y como amantes de la Reina del Cielo, hemos de ser fervientes devotos del Rosario.

Es digno de recordar que la familia que reza unida permanece unida. Que la recitación piadosa y consciente del Santo Rosario nos traiga la paz al alma y nos una más estrechamente a María para vivir auténticamente nuestro cristianismo.

Fuente: catholic.net

domingo, 5 de julio de 2009

Oración por la Patria


Mensaje al pueblo de Dios

Los obispos argentinos compartimos “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias” del pueblo al que pertenecemos y servimos en esta hora delicada y providencial de nuestra vida nacional.

Desde nuestra fe acudimos a Jesucristo, Señor de la historia, y le dirigimos una súplica confiada para poner bajo su mirada protectora las preocupaciones, desvelos y esperanzas de los argentinos. A Él le ofrecemos nuestro compromiso pastoral en favor del pueblo, especialmente de sus miembros más pobres, débiles y sufrientes.


Por ello peregrinamos, como lo hace el pueblo creyente, a la casa de nuestra Madre de Luján para pedirle que Ella interceda ante su Hijo por las necesidades más urgentes de la Patria. De modo particular queremos pedirle que nos ayude a los argentinos a:

1. valorar y construir con empeño perseverante la amistad social entre todos los habitantes de nuestra Patria, desterrando desencuentros, odios, rencores y enfrentamientos y promoviendo la equidad y la justicia para todos;

2. favorecer y cultivar la disposición al diálogo genuino en la verdad y el respeto entre personas y sectores, como camino indispensable en la búsqueda del bien común;

3. afianzar las instituciones democráticas de la República y el federalismo, respetando la Constitución Nacional, garantía para todos de una convivencia pacífica e incluyente.

Invitamos a todos los fieles a unirse a este gesto orante y a retomar la “oración por la Patria”, tan apreciada en nuestras comunidades, como primero y principal servicio que los católicos argentinos queremos ofrecer a nuestra querida Nación.


95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina
Pilar, 8 de abril de 2008


Oración por la PATRIA


Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Nos sentimos heridos y agobiados.

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación,

una nación cuya identidad

sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad

de los hijos de Dios

para amar a todos sin excluir a nadie,

privilegiando a los pobres

y perdonando a los que nos ofenden,

aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo

y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,

cercanos a María, que desde Luján nos dice:

¡Argentina! ¡Canta y camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén.

Año Sacerdotal Especial


Oración de los obispos argentinos para el Año Sacerdotal

La Conferencia Episcopal Argentina propuso una oración con motivo del Año Sacerdotal Especial, convocado por el papa Benedicto XVI, y que comenzó el viernes 19 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.



Oración

Jesús, Buen Pastor,
que has querido guiar a tu pueblo
mediante el ministerio de los sacerdotes:
¡gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo!

Te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros:
cuídalos y concédeles el ser fieles.
Que sepan estar en medio y delante de tu pueblo,
siguiendo tus huellas e irradiando tus mismos sentimientos.

Te rogamos por quienes se están preparando
para servir como pastores
que sean disponibles y generosos
para dejarse moldear según tu corazón.

Te pedimos por los jóvenes a quienes también hoy llamas:
que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte,
que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora,
que te descubran como el verdadero Tesoro
y estén dispuestos a dar la vida "hasta el extremo".

Te lo pedimos junto con María, nuestra Madre de Luján,
y San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars,
en este Año Sacerdotal. Amén.

Fuente: aica.org
Página Web: Annus Sacerdotalis

jueves, 2 de julio de 2009

Oración a Nuestra Señora de Belén



Oh María,
tú que diste a luz a tu Hijo
en el Portal de Belén,
te pedimos que nos abraces y protejas
con el mismo amor
que le tuviste a Jesús en el Pesebre.
No permitas que el miedo,
la tristeza, las preocupaciones de la vida,
nos alejen de vos y de tu amado Hijo.
Te pedimos que tus brazos maternales nos sostengan,
nos hagan sentir la alegría y
la calidez de tu protección
en los momentos de mayor dificultad.
Nuestra Señora de Belén,
ruega por nosotros.
Amén