Nuestra Señora de Belén

Horarios de Misa

Jueves: 19.30hs.
Sábados: 20 hs.
Domingos: 10 hs. Misa para niños, y 20 hs.

Confesiones: después de Misa.

Bautismos: segundo y cuarto domingo de cada mes.


Secretaría Parroquial


Jueves: 18.30 a 20 hs.
Sábados: 18.30a 20 hs.
Domingos: 11 a 12 hs.


CARITAS

Martes de 14 a 18 hs.



Nuestro Párroco

Pbro. Daniel Gazze



A todos los que ingresen a esta página:


*** BIENVENIDOS ***

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:: Homilías ::

(Clickear sobre la Biblia para leer las lecturas)


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viernes, 17 de septiembre de 2010

Peregrinación Juvenil a Guadalupe 2010



A los Párrocos, Asesores y Responsables de Movimientos e Instituciones de Pastoral de Juventud:

Con motivo de la Peregrinación Juvenil a Guadalupe, que todos los jóvenes de la Arquidiócesis seremos protagonistas el próximo Sábado 18 de Septiembre a las 18 hs., hacemos llegar a ustedes el "SUBSIDIO" que habitualmente se envía a los fines de prepararnos, a través de la formación y oración, para tal acontecimiento.

Además, este año convocamos a los peregrinos, según su decanato o movimiento, a sumarse al pedido que detallamos a continuación. Es muy importante colaborar en este aspecto, para así todos podamos ser testimonio de hijo de una misma Madre, y transformar esta peregrinación en un gran mensaje de Amor con la Alegría que nos caracteriza como jóvenes cristianos.

Aprovechamos la oportunidad para saludarlos en María que pronto nos espera en su casa de Guadalupe.

En primer lugar se pide que cada parroquia asista con sus grupos Juveniles identificados con el color que a continuación se le asigna según sus decanatos. Tener en cuenta que los movimientos tienen un color especifico.

El modo de identificarse es a elección (pueden ser con porras, pecheras, globos, bandera, ect.).

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Color Rojo: Decanato Centro y Decanato Noroeste
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Color Azul: Decanato Sudoeste y Decanato La Capital Norte
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Color Verde: Decanato Norte y Decanatos del Interior
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Color Amarillo: Decanato Noreste y Decanato Santo Tome.
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Color Violeta: Movimientos

Por otra parte, cada peregrino deberá llevar un cartel tamaño A4 con la respuesta a la pregunta: ¿Por qué rezas?

Tener en cuenta que los pedidos serán importantes para realizar las dinámicas que están previstas para el recorrido.

jueves, 16 de septiembre de 2010

"Santa Clara de Asís: esposa de Cristo"

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 15 de septiembre de 2010- Catequesis que el Papa Benedicto XVI dirigió a los peregrinos reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano para la audiencia general, tras la cual el Pontífice regresó a Castel Gandolfo.

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Queridos hermanos y hermanas:

Una de las santas más amadas es, sin duda, santa Clara de Asís, que vivió en el siglo XIII, contemporánea de san Francisco. Su testimonio nos muestra cómo toda la Iglesia es deudora a mujeres valientes y ricas de fe como ella, capaces de dar un decisivo impulso para la renovación de la Iglesia.

¿Quién era, por tanto, Clara de Asís? Para responder a esta pregunta poseemos fuentes seguras: no sólo las antiguas biografías, como la de Tomás de Celano, sino también las Actas del proceso de canonización promovido por el Papa sólo pocos meses después de la muerte de Clara, y que contiene los testimonios de aquellos que vivieron junto a ella durante mucho tiempo.

Nacida en 1193, Clara pertenecía a una familia aristocrática y rica. Renunció a la nobleza y a la riqueza para vivir pobre y humilde, adoptando la forma de vida que Francisco de Asís proponía. Aunque sus parientes, como sucedía entonces, estaban proyectando un matrimonio con algún personaje de importancia, Clara, a los 18 años, con un gesto audaz inspirado por el profundo dese de seguir a Cristo y por la admiración por Francisco, dejó la casa paterna y, en compañía de una amiga suya, Bona di Guelfuccio, alcanzó secretamente a los frailes menores en la pequeña iglesia de la Porciúncula. Era la tarde del Domingo de Ramos de 1211. Ante la conmoción general, se realizó un gesto altamente simbólico: mientras sus compañeros tenían en la mano antorchas encendidas, Francisco le cortó el cabello y Clara vistió un basto hábito penitencial. Desde aquel momento se había convertido en la virgen esposa de Cristo, humilde y pobre, y se consagraba a Él totalmente. Como Clara y sus compañeras, innumerables mujeres en el transcurso de la historia han sido fascinadas por el amor por Cristo que, en la belleza de su Divina Persona, llena sus corazones. Y la Iglesia entera, por medio de la vocación nupcial mística de las vírgenes consagradas, muestra lo que será para siempre: la Esposa bella y pura de Cristo.

En una de las cuatro cartas que Clara envió a santa Inés de Praga, la hija del rey de Bohemia, que quiso seguir sus huellas, habla de Cristo, su amado Esposo, con expresiones nupciales, que pueden sorprender, pero que conmueven: “Amándolo, sois casta, tocándolo, seréis más pura, dejándoos poseer por él sois virgen. Su poder es más fuerte, su generosidad más elevada, su aspecto más bello, el amor más suave y toda gracia más fina. Ahora estáis estrechada entre sus brazos por él, que ha adornado vuestro pecho de piedras preciosas... y os ha coronado con una corona de oro marcada con el signo de la santidad” (Carta primera: FF, 2862).

Sobre todo al principio de su experiencia religiosa, Clara tuvo en Francisco de Asís no sólo un maestro cuyas enseñanzas seguir, sino también un amigo fraterno. La amistad entre estos dos santos constituye un aspecto muy bello e importante. De hecho, cuando dos almas puras e inflamadas por el mismo amor por Dios se encuentran, sacan de su amistad recíproca un estímulo fortísimo para recorrer la vía de la perfección. La amistad es uno de los sentimientos humanos nobles y elevados que la Gracia divina purifica y transfigura. Como san Francisco y santa Clara, también otros santos vivieron una profunda amistad en el camino hacia la perfección cristiana, como san Francisco de Sales y santa Juana Francisca de Chantal. Y es precisamente san Francisco de Sales quien escribe: “Es hermoso poder amar en la tierra como se ama en el cielo, y aprender a quererse en este mundo como haremos eternamente en el otro. No hablo aquí del simple amor de caridad, porque éste debemos tenerlo por todos los hombres; hablo de la amistad espiritual, en el ámbito de la cual, dos, tres o más personas se intercambian la devoción, los afectos espirituales, y llegan a ser realmente un solo espíritu” (Introducción a la vida devota III, 19).

Tras haber transcurrido un periodo de algunos meses en otras comunidades monásticas, resistiendo a las presiones de sus familiares que al principio no aprobaban su elección, Clara se estableció con sus primeras compañeras en la iglesia de san Damián, donde los frailes menores habían preparado un pequeño convento para ellas. En ese monasterio vivió durante más de cuarenta años hasta su muerte, que tuvo lugar en 1253. Nos ha llegado una descripción de primera mano de cómo vivían estas mujeres en aquellos años, en los inicios del movimiento franciscano. Se trata del informe lleno de admiración de un obispo flamenco de visita en Italia, Santiago de Vitry, el cual afirma haber encontrado un gran número de hombres y mujeres, de toda clase social, que “dejando todo por Cristo, huían del mundo. Se llamaban frailes menores y hermanas menores y son tenidos en gran consideración por el señor Papa y por los cardenales… Las mujeres... moran juntas en diversos hospicios no lejanos de las ciudades. No reciben nada, sino que viven del trabajo de sus propias manos. Y les duele y les turba profundamente porque son honradas más de lo que quisieran, por clérigos y laicos” (Carta de octubre de 1216: FF, 2205.2207).

Santiago de Vitry había captado con perspicacia un rasgo característico de la espiritualidad franciscana a la que Clara fue muy sensible: la radicalidad de la pobreza asociada a la confianza total en la Providencia divina. Por este motivo, ella actuó con gran determinación, obteniendo del papa Gregorio IX o, probablemente, ya del papa Inocencio III, el llamado Privilegium Paupertatis (cfr FF, 3279). En base a éste, Clara y sus compañeras de san Damián no podían poseer ninguna propiedad material. Se trataba de una excepción verdaderamente extraordinaria respecto al derecho canónico vigente y las autoridades eclesiásticas de aquel tiempo lo concedieron apreciando los frutos de santidad evangélica que reconocían en la forma de vivir de Clara y de sus hermanas. Esto demuestra también que en los siglos medievales, el papel de las mujeres no era secundario, sino considerable. A propósito de esto, es oportuno recordar que Clara fue la primera mujer en la historia de la Iglesia que compuso una Regla escrita, sometida a la aprobación del Papa, para que el carisma de Francisco de Asís se conservara en todas las comunidades femeninas que se iban estableciendo en gran número ya en sus tiempos, y que deseaban inspirarse en el ejemplo de Francisco y de Clara.

En el convento de san Damián Clara practicó de modo heroico las virtudes que deberían distinguir a cada cristiano: la humildad, el espíritu de piedad y de penitencia, la caridad. Aún siendo la superiora, ella quería servir en primera persona a las hermanas enfermas, sometiéndose también a tareas humildísimas: la caridad, de hecho, supera toda resistencia y el que ama realiza todo sacrificio con alegría. Su fe en la presencia real de la Eucaristía era tan grande que en dos ocasiones se comprobó un hecho prodigioso. Solo con la ostensión del Santísimo Sacramento, alejó a los soldados mercenarios sarracenos, que estaban a punto de agredir el convento de san Damián y de devastar la ciudad de Asís.

También estos episodios, como otros milagros, de los que se conservaba memorial, empujaron al papa Alejandro IV a canonizarla sólo dos años después de su muerte, en 1255, trazando un elogio de ella en la Bula de canonización en la que leemos: “Cuán vívida es la fuerza de esta luz y cuán fuerte es la claridad de esta fuente luminosa. En verdad, esta luz estaba encerrada en el escondite de la vida claustral, y fuera irradiaba resplandores luminosos; se recogía en un pequeño monasterio, y fuera se expandía por todo el vasto mundo. Se custodiaba dentro y se difundía fuera. Clara de hecho se escondía; pero su vida se revelaba a todos. Clara callaba, pero su fama gritaba” (FF, 3284). Y es precisamente así, queridos amigos: son los santos los que cambian el mundo a mejor, lo transforman de forma duradera, inyectándole las energías que sólo el amor inspirado por el Evangelio puede suscitar. ¡Los santos son los grandes benefactores de la humanidad!

La espiritualidad de santa Clara, la síntesis de su propuesta de santidad está recogida en la cuarta carta a santa Inés de Praga. Santa Clara utiliza una imagen muy difundida en la Edad Media, de ascendencias patrísticas, el espejo. E invita a su amiga de Praga a mirarse en ese espejo de perfección de toda virtud que es el mismo Señor. Escribe: “Feliz ciertamente aquella a la que se le concede gozar de esta sagrada unión, para adherirse con lo profundo del corazón [a Cristo], a aquel cuya belleza admiran incesantemente todas las beatas multitudes de los cielos, cuyo afecto apasiona, cuya contemplación restaura, cuya benignidad sacia, cuya suavidad colma, cuyo recuerdo resplandece suavemente, a cuyo perfume los muertos volverán a la vida y cuya visión gloriosa hará bienaventurados a todos los ciudadanos de la Jerusalén celeste. Y dado que él es esplendor de la gloria, candor de la luz eterna y espejo sin mancha, mira cada día este espejo, oh reina esposa de Jesucristo, y escruta en él continuamente tu rostro, para que puedas adornarte así toda por dentro y por fuera... en este espejo resplandecen la bienaventurada pobreza, la santa humildad y la inefable caridad” (Carta cuarta: FF, 2901-2903).

Agradecidos a Dios que nos da a los santos que hablan a nuestro corazón y nos ofrecen un ejemplo de vida cristiana a imitar, quisiera concluir con las mismas palabras de bendición que santa Clara compuso para sus hermanas y que aún hoy las Clarisas, que llevan a cabo un precioso papel en la Iglesia con su oración y con su obra, custodian con gran devoción. Son expresiones de las que surge toda la ternura de su maternidad espiritual: “Os bendigo en mi vida y después de mi muerte, como puedo y más de cuanto puedo, con todas las bendiciones con las que el Padre de las misericordias bendice y bendecirá en el cielo y en la tierra a sus hijos e hijas, y con las cuales un padre y una espiritual bendice y bendecirá a sus hijos y a sus hijas espirituales. Amen” (FF, 2856).

Deseo ahora saludar con particular afecto a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Hagamos hoy memoria de la Beata Virgen María de los Dolores, que con fe permaneció junto a la cruz de su Hijo. Queridos jóvenes, no tengáis miedo de permanecer también vosotros como María junto a la Cruz. El Señor os infundirá el valor para superar todo obstáculo en vuestra existencia cotidiana. Y que vosotros, queridos enfermos, podáis encontrar en María consuelo y apoyo para aprender del Señor Crucificado el valor salvífico del sufrimiento. Vosotros, queridos recién casados, dirigíos con confianza en los momentos de dificultad a la Virgen de los Dolores, que os ayudará a afrontarlos con su intercesión maternal.

Sigo con preocupación los acontecimientos que han tenido lugar en estos días en varias regiones de Asia meridional, especialmente en India, en Paquistán y en Afganistán. Rezo por las víctimas y pido que el respeto de la libertad religiosa y la lógica de la reconciliación y de la paz prevalezcan sobre el odio y sobre la violencia.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Invitación a toda la comunidad


Almuerzo Parroquial
Despedida del P. Gerardo

Por favor, tomar nota de estos cambios de último momento.

Día: domingo 26 de septiembre de 2010
Lugar: SALÓN Ruta 1, km 1
Horario: después de Misa

Costo de las tarjetas: mayores $10 y menores hasta 6 años $5

Menú: pollo a la parrilla

Traer: vajilla, cubiertos, ensaladas, equipo de mate para la tarde. Las bebidas podrán adquirirse en el salón, ya que cuenta con buffet.

Para colaborar con la organización, confirmar asistencia antes del jueves 23/09.

Anotarse en la Secretaría Parroquial (personalmente, los jueves, de 18 a 19.30 y sábados y domingos, media hora antes y después de Misa o bien enviando mail a cuasiparroquiabelen@gmail.com) o comunicarse con Mariana Magnín al teléfono: 155-288097.

¡¡¡LOS ESPERAMOS A TODOS!!!

lunes, 13 de septiembre de 2010

San Juan Crisóstomo

El Crisóstomo
Patrón de los Predicadores


Educado por su madre, santa Antusa, Juan, quien nació en Antioquía probablemente en el año 349, en sus años juveniles llevó una vida monástica en su propia casa.

Después, cuando murió la madre, se retiró al desierto en donde estuvo durante seis años, y los últimos dos los pasó en un retiro solitario dentro de una cueva con perjuicio de su salud. Fue llamado a la ciudad y ordenado diácono, luego pasó cinco años preparándose para el sacerdocio y para el ministerio de la predicación. Ordenado sacerdote por el obispo Fabián, se convirtió en celoso colaborador en el gobierno de la Iglesia antioquena. La especialización pastoral de Juan era la predicación, en la que sobresalía por sus cualidades oratorias y su profunda cultura. Pastor y moralista, se preocupaba por transformar la vida de sus oyentes más que por exponer teóricamente el mensaje cristiano.

En el año 398 Juan de Antioquía fue llamado a suceder al patriarca Netario en la célebre cátedra de Constantinopla. En la capital del imperio de Oriente emprendió inmediatamente una actividad pastoral y organizativa que suscita admiración y perplejidad: evangelización en los campos, fundación de hospitales, procesiones antiarrianas bajo la protección de la policía imperial, sermones encendidos en los que reprochaba los vicios y las tibiezas, severas exhortaciones a los monjes perezosos y a los eclesiásticos demasiado amantes de la riqueza. Los sermones de Juan duraban más de dos horas, pero el docto patriarca sabía usar con gran pericia todos los recursos de la oratoria, no para halagar el oído de sus oyentes, sino para instruir, corregir, reprochar.

Juan era un predicador insuperable, pero no era diplomático y por eso no se cuidó contra las intrigas de la corte bizantina. Fue depuesto ilegalmente por un grupo de obispos dirigidos por Teófilo, obispo de Alejandría, y desterrado con la complicidad de la emperatriz Eudosia. Pero inmediatamente fue llamado por el emperador Arcadio, porque habían sucedido varias desgracias en palacio. Pero dos meses después era nuevamente desterrado, primero a la frontera de Armenia, y después más lejos a orillas del Mar Negro.

Durante este último viaje, el 14 de septiembre del 407, murió. Del sepulcro de Comana, el hijo de Arcadio, Teodosio el Joven, hizo llevar los restos del santo a Constantinopla, a donde llegaron en la noche del 27 de enero del 438 entre una muchedumbre jubilosa.

De los numerosos escritos del santo recordamos un pequeño volumen, "Sobre el Sacerdocio", que es una obra clásica de la espiritualidad sacerdotal.

El sobrenombre de Crisóstomo, es decir "pico de oro", le fue dado a Juan por los bizantinos en el siglo VI, debido a la elocuencia de su expresión.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Homilía Dominical

24º Domingo del Tiempo Ordinario
Lecturas

Ex 32, 7-11. 13-14
1 Tm 1, 12-17
Lc 15, 1-32


Muchas son las características de Dios que hemos aprendido a descubrir: Dios es Santo, es Poderoso, es Sabio... Las lecturas de hoy nos hablan de una característica fundamental para nuestra experiencia religiosa: la misericordia. Esta es la gran revelación que Jesucristo hace: que Dios es un Pastor preocupado por la oveja perdida, que es capaz de alegrarse por una sola que vuelve al redil, que hace fiesta cada vez que un pecador se arrepiente. Ya el Antiguo Testamento lo había enseñado, y hoy lo escuchamos en la primera lectura: el pueblo elegido se olvida de su Redentor, y de lo que ha hecho por él, se obstina en seguir su propio rumbo, olvidando que la libertad de Israel es fruto de los caminos que Yahvé le señala; el pueblo olvida a su Creador y, sin embargo, Dios perdona y muestra compasión.

En la segunda lectura, Pablo le recuerda a su discípulo Timoteo cuál es la novedad de la eseñanza cristiana. Ésta es la doctrina: que Jesucristo vino al mundo a salvar a los pecadores. En Pablo esta doctrina no es mera teoría, sino que es experiencia: yo soy el peor de todos ellos. ¡Qué hermoso signo de autenticidad religiosa! El hombre auténticamente creyente no tiene temor de reconocerse pecador. ¡Qué trsite cuando un cristiano piensa que los pecadores son los otros, que los que se equivocan o proceden mal siempre son los demás! Algo no anda bien en esa relación con Dios... Por otra parte, Pablo reconoce que esto sucedió para que Cristo mostrara en mí toda su paciencia. Seguramente en nuestra propia historia personal podemos reconocer los signos de un Dios que nos espera, que nos regala infinita cantidad de bienes y bendiciones que no siempre sabemos reconocer, que no siempre agradecemos, más aún, que a veces desperdiciamos...¡y Dios nos tiene paciencia!

Sobre todo, la misericordia aparece en la parábola del Padre bueno, que ante el reclamo de su hijo le entrega la parte de herencia que le corresponde. En la actitud del hijo pródigo hay una confusión, que le lleva a pensar que sólo puede ser libre abandonando a su padre, y todo lo que él representa. Esta metáfora trasciende la experiencia de fe, para hablarnos del sinsentido de algunos proyectos humanos que en nombre de la libertad terminan negando la propia dignidad humana. Es sintomático que este joven -que prometía mucho, por cierto: se lo veía decidido, seguro de sí, conciente de lo que le corresponde- termine en el chiquero, envidiando las bellotas de los cerdos que a él le niegan. El texto subraya la misericordia del Padre, que no sólo lo espera, sino que se anticipa a salir a su encuentro y le devuelve mucho más de lo que perdió. También es cierto que aún en las peores circunstancias de degradación humana queda un refugio de dignidad y libertad -la conciencia- del que siempre puede salir una decisión distinta: entonces recapacitó y dijo: volveré a la casa de mi Padre.

Pidamos hoy, entonces, la gracia de aceptar la misericordia de Dios; la valentía para ver nuestros errores; la sinceridad para pedir perdón: arrepentirse del mal cometido siempre es un acto de amor. También pedir la gracia de mostrar el rostro del Dios bueno, del Dios que no rechaza, que no discrimina, del Dios que sale al encuentro del hombre. El mundo moderno es un poco como el hijo pródigo: un mundo que ha engendrado una cultura con enormes potencialidades: descubrimientos científicos, avances tecnológicos, cambios sociales, transformaciones culturales. A este mundo -que muchas veces cree que sólo es auténtico si rechaza o desconoce a suCreador- tenemos que mostrarle que en la casa paterna nada de lo bueno conseguido se pierde, que todo logro que contribuya al bien de la humanidad es importante para un Dios que es Padre y quiere que sus hijos crezcan.

P. Gerardo Galetto

Evangelio Ilustrado


¡Gracias, Señor, por tu amor!

Evangelio según San Lucas (15, 1-32)


(Clickear sobre la imagen para ver tamaño completo)



sábado, 11 de septiembre de 2010

Algunas fechas para agendar...

¡¡¡ÚLTIMAS NOTICIAS!!!


Como lo anunciara el P. Gerardo en las Misas del fin de semana pasado, ya están definidos los últimos días que compartirá con la comunidad parroquial.

Publicamos algunas fechas para que las tengan en cuenta y las transmitan a toda la comunidad:

* Durante lo que resta del mes de septiembre, no habrá Misas los días jueves.

* El miércoles 22 de septiembre a las 20 hs, se realizará una reunión del Consejo Pastoral y el Consejo Económico con ambos sacerdotes, P. Galetto y P. Gazze, nuestro nuevo administrador parroquial.

* El sábado 25 de septiembre, no habrá Misa en la Parroquia.

* El domingo 26 de septiembre el P. Galetto celebrará la última Misa en la Parroquia a las 10 hs. Al mediodía de ese domingo, haremos un almuerzo despedida en el camping ASOEM, del que luego habrá más detalles. El Padre Gazze está invitado ese día para concelebrar la Eucaristía y compartir el almuerzo.

¡Muchas gracias a todos por difundir esta información!

Día del Maestro

Hoy, 11 de septiembre, celebramos el Día del Maestro. Quiero, desde el Evangelio, hacerles llegar mi palabra de reconocimiento y gratitud. Todos nos sentimos deudores de su presencia en nuestras vidas, porque han marcado momentos únicos y decisivos en nuestro crecimiento cultural y espiritual. La figura del maestro forma parte de esa realidad fundante que, junto a la familia, nos han ayudado a gustar y definir las líneas que orientaron el camino de nuestra vida. La educación, a través de la mediación del maestro, da unidad a esa totalidad de conocimientos y actitudes que la escuela nos comunica.



La presencia del maestro participa de esa sabiduría que nos permite distinguir en lo diverso la unidad de un auténtico camino de desarrollo personal. Los veo, por ello, como una referencia moral y docente que debemos valorar, agradecer y cuidar, porque son parte de nuestra historia y de nuestra responsabilidad educativa. El maestro no es el encargado de contener chicos ni de una guardería, sino una expresión privilegiada de la sociedad en la trasmisión de valores y conocimientos.

En el maestro se da una relación muy íntima y fecunda entre la vocación y la profesión. A la vocación la considero en la línea de lo que da sentido a una vida. A la vocación se la descubre y, en un sentido, quedamos atrapados por ella. Ella define y alimenta con su voz única, la vida de quién la ha descubierto. La vocación es la que mantiene vivo ese fuego sagrado que nos permite superar posibles dificultades, al tiempo que se convierte en fuente de plenitud. Por ello, a la vocación al magisterio hay que alentarla y cuidarla, ella nace de una sociedad con ideales que se siente responsable de su futuro. Podemos hablar del trabajador de la educación, porque lo es, pero siempre que ello no debilite lo propio y único que presenta la vocación del maestro, sea en su realización personal como en su riqueza para la sociedad. Esto implica no sólo su reconocimiento social, sino también la justa y jerarquizada remuneración económica de la sociedad.

Como toda vocación necesita de la capacitación para enriquecer su ejercicio. Aquí entra el verdadero sentido del profesionalismo, que es un aspecto necesario en el desarrollo de toda actividad. El magisterio es, también, una profesión que tiene su exigencia de actualización en los diversos aspectos que hacen a la tarea docente. Una vocación sin capacitación se empobrece, por otra parte, cuando la profesión pierde contacto con ese fuego sagrado de la vocación termina siendo algo más, pero que no suma, porque ya no es expresión de aquello que era “único y propio”. Vocación y capacitación son dos aspectos que se ordenan a un mismo fin. No dudo en afirmar, sin embargo, que en el maestro la vocación debe ocupar el lugar más noble y destacado, que la sociedad debe “valorar y cuidar”.

Queridos maestros, reciban en su día junto a mi reconocimiento y afecto por la fecunda labor que realizan, mis oraciones y bendición en el nombre de Jesús, el Maestro Bueno.

Mons. José María Arancedo
Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz

viernes, 10 de septiembre de 2010

Por los que menos tienen...

¡¡¡volvamos a ponernos la camiseta!!!


Alineación al centro

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Cómo surgió la Colecta Nacional Más Por Menos?

"Construyamos una historia sin excluidos", será el lema de la Colecta Nacional Más por Menos, a realizarse los próximos días sábado 11 y domingo 12 de septiembre en todas las parroquias y capillas del país, iniciativa solidaria que cumple 40 años y a la que convocaron a contribuir con generosidad tanto el papa Benedicto XVI como los obispos miembros de la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas, a cargo de la organización.

¿Cómo surgió esta Colecta?


Monseñor Jorge Gottau,

el obispo de la Colecta Más por Menos

Este video es una síntesis del libro "Jorge Gottau, el obispo de la promoción humana", escrito por Juan Carlos Pisano y editado en editorial San Pablo por iniciativa de la Fundación Gottau.